DIDÁCTICA Y TECNOLOGÍA CON CANCIONES
¿TRABAJAMOS CON CANCIONES?
Podemos aprovechar los recursos de Internet para obtener todo tipo de materiales. Descárgalos, si quieres, en tu ordenador, ai guardarás un archivo completo de tu propuesta didáctica.
¿TRABAJAMOS CON LOS CUENTOS?
Podemso hacer actividades muy itneresantes, y para todas las edades, partiendo de los cuentos para niños, tradicionales y folclóricos.
La Red te da muchas posibilidades.
¿Te gusta escribir? Voy a proponerte un enlace ¡increíble! Pincha aquí: Hay muchos cuentos para escuchar y divertirte.
sexta-feira, 18 de julho de 2014
segunda-feira, 9 de junho de 2014
10 Herramientas Web para generar cómics y animaciones
Formación y Competencias Digitales en pequeñas dosis Creando y Compartiendo Conocimiento sobre Competencias Digitales, Formación Online, Internet, Web 2.0 y Redes Sociales.
La entrada de esta
semana está relacionada con herramientas de la Web 2.0, en concreto con
servicios y aplicaciones que nos permiten generar tiras cómicas, cómics o
animaciones y que podemos utilizar de forma gratuita en nuestros sitios
de Internet (blogs, wikis, etc.) o enviar a través del correo
electrónico.
La utilidad que podemos dar a este tipo de herramientas es variada, puede ser desde un uso educativo, como se explica en este artículo de Eduteka que incluye numerosas experiencias educativas y enlaces relacionados, hasta un uso más divertido y personal.
A continuación os facilito 10 enlaces a herramientas 2.0 para generar animaciones y coómics online, junto con una breve explicación de las mismas y tutoriales de uso:
Pixton. Generador de tiras cómicas completo y versátil que nos permite personalizar los fondos y los personajes, añadirles expresiones y posturas, acercar o alejar los elementos que conforman cada escena. El resultado lo podemos remitir por correo electrónico o insertarlo en una web. Requiere registro para poder utilizarlo. En este enlace os facilito un videotutorial y en este otro ejemplos de cómics realizados con Pixton.
Go! Animate. Esta herramienta web nos permite la creación de animaciones tipo dibujos animados en las que podemos elegir los escenarios y los personajes, utilizar imágenes propias o añadir sonidos y bocadillos de texto. En este enlace os facilito un videotutorial y en este otro un ejemplo de animación creada con Go! Animate.
CreaComics (GenMàgic). Sencillo generador de cómics que nos permite escribir la fecha, el nombre del autor y de la actividad, elegir y modificar el tamaño de los escenarios que aparecerán en cada viñeta, realizar dibujo libre sobre ellas, añadir mediante arrastre personajes y objetos e insertar diversos tipos de globos para escribir los textos. En este enlace os facilito un videotutorial de uso de la herramienta.
Play Comic (Versión en castellano y en inglés). Esta es una herramienta web divertida, ágil y versátil para desarrollar comics. Su sistema de ayuda es muy completo y ofrece un gran número de materiales ya elaborados, más de 40 historias diferentes, y un sinfín de posibles actividades. En este enlace os facilito una guía rápida y detallada de uso de la herramienta.
Make Beliefs Comix. Herramienta web para la creación de cómics que no requiere de inscripción o registro para poder utilizarla. En este enlace podéis visualizar un ejemplo de viñeta creada con esta herramienta y en este otro un tutorial de ayuda.
Toondoo. Esta sencilla herramienta nos permite crear cómics en los que podemos usar los personajes, escenarios y objetos que nos ofrece la aplicación o crearlos nosotros mismos. Es posible modificar la expresión de cara y del cuerpo del personaje seleccionado, de modo que se adapte al texto de cada viñeta. En este enlace os facilito un videotutorial sobre como hacer un comic en Toondoo.
Bitstrips. Generador de cómics completo y sencillo de utilizar. Permite personalizar los personajes y sus expresiones, añadir efectos y crear personajes propios. El resultado podemos remitirlo vía correo electrónico o publicarlo en una web. Requiere registro para poder utilizarlo. Os facilito este Videotutorial de uso de la herramienta.
Stripgenerator. Servicio web que incluye un generador de tiras cómicas sencillo de usar. Dispone de un servicio de blogs gratuito que podemos utilizar para publicar la tiras cómicas. En este enlace podéis visualizar algunos ejemplos de tiras cómicas realizadas con esta herramienta y en este otro un videotutorial de ayuda.
Witty Comics. Herramienta web de uso sencillo e intuitivo que nos permite generar cómics y guardar el resultado en un servidor o en nuestro ordenador en formato PNG (requiere registro para poder guardarlo). En este enlace os facilito un tutorial de ayuda.
Voki. Esta herramienta nos permite crear un avatar personalizado que habla y podemos utilizarlo en nuestro blog o remitirlo por correo electrónico. En este enlace encontraréis información sobre cómo utilizar la herramienta con fines educativos, así como una breve descripción de su uso; y en este otro un videotutorial para crear un avatar animado con voz.
A continuación os facilito algunos enlaces con más herramientas para la creación de cómics online:
La utilidad que podemos dar a este tipo de herramientas es variada, puede ser desde un uso educativo, como se explica en este artículo de Eduteka que incluye numerosas experiencias educativas y enlaces relacionados, hasta un uso más divertido y personal.
A continuación os facilito 10 enlaces a herramientas 2.0 para generar animaciones y coómics online, junto con una breve explicación de las mismas y tutoriales de uso:
Pixton. Generador de tiras cómicas completo y versátil que nos permite personalizar los fondos y los personajes, añadirles expresiones y posturas, acercar o alejar los elementos que conforman cada escena. El resultado lo podemos remitir por correo electrónico o insertarlo en una web. Requiere registro para poder utilizarlo. En este enlace os facilito un videotutorial y en este otro ejemplos de cómics realizados con Pixton.
Go! Animate. Esta herramienta web nos permite la creación de animaciones tipo dibujos animados en las que podemos elegir los escenarios y los personajes, utilizar imágenes propias o añadir sonidos y bocadillos de texto. En este enlace os facilito un videotutorial y en este otro un ejemplo de animación creada con Go! Animate.
CreaComics (GenMàgic). Sencillo generador de cómics que nos permite escribir la fecha, el nombre del autor y de la actividad, elegir y modificar el tamaño de los escenarios que aparecerán en cada viñeta, realizar dibujo libre sobre ellas, añadir mediante arrastre personajes y objetos e insertar diversos tipos de globos para escribir los textos. En este enlace os facilito un videotutorial de uso de la herramienta.
Play Comic (Versión en castellano y en inglés). Esta es una herramienta web divertida, ágil y versátil para desarrollar comics. Su sistema de ayuda es muy completo y ofrece un gran número de materiales ya elaborados, más de 40 historias diferentes, y un sinfín de posibles actividades. En este enlace os facilito una guía rápida y detallada de uso de la herramienta.
Make Beliefs Comix. Herramienta web para la creación de cómics que no requiere de inscripción o registro para poder utilizarla. En este enlace podéis visualizar un ejemplo de viñeta creada con esta herramienta y en este otro un tutorial de ayuda.
Toondoo. Esta sencilla herramienta nos permite crear cómics en los que podemos usar los personajes, escenarios y objetos que nos ofrece la aplicación o crearlos nosotros mismos. Es posible modificar la expresión de cara y del cuerpo del personaje seleccionado, de modo que se adapte al texto de cada viñeta. En este enlace os facilito un videotutorial sobre como hacer un comic en Toondoo.
Bitstrips. Generador de cómics completo y sencillo de utilizar. Permite personalizar los personajes y sus expresiones, añadir efectos y crear personajes propios. El resultado podemos remitirlo vía correo electrónico o publicarlo en una web. Requiere registro para poder utilizarlo. Os facilito este Videotutorial de uso de la herramienta.
Stripgenerator. Servicio web que incluye un generador de tiras cómicas sencillo de usar. Dispone de un servicio de blogs gratuito que podemos utilizar para publicar la tiras cómicas. En este enlace podéis visualizar algunos ejemplos de tiras cómicas realizadas con esta herramienta y en este otro un videotutorial de ayuda.
Witty Comics. Herramienta web de uso sencillo e intuitivo que nos permite generar cómics y guardar el resultado en un servidor o en nuestro ordenador en formato PNG (requiere registro para poder guardarlo). En este enlace os facilito un tutorial de ayuda.
Voki. Esta herramienta nos permite crear un avatar personalizado que habla y podemos utilizarlo en nuestro blog o remitirlo por correo electrónico. En este enlace encontraréis información sobre cómo utilizar la herramienta con fines educativos, así como una breve descripción de su uso; y en este otro un videotutorial para crear un avatar animado con voz.
A continuación os facilito algunos enlaces con más herramientas para la creación de cómics online:
- 40 recursos para la enseñanza usando animaciones y cómics.
- 5 Tools to create an online comic.
- Uso educativo de los cómics y herramientas para elaborarlos.
- 11 Online Comics Tools.
¿Conocéis o utilizáis alguna herramienta gratuita para generar cómics o animaciones online que no hayamos citado?
Si
os ha parecido interesante y útil esta información no dudéis
en compartirla, recordad que el conocimiento que no se comparte pierde
por completo su valor.
7 Hábitos de las/os docentes que usan las TIC con éxito
Artículos y actualidad
ESPACIO PARA DOCENTES TIC ACTIVOS DEL PROGRAMA ESCUELA 2.0 Directorio de recursos educativos catalogados por cursos y competencias, blogs de profesores y centros, listado de herramientas 2.0, foros, noticias...
¿Por qué a unos/as docentes la implantación de las TIC les funciona mejor que a otros? ¿Qué hace que algunos/as tengan tanto éxito? ¿Cuáles son sus hábitos y su forma de ver las nuevas tecnologías?
1. Siempre empiezan por el "por qué"
La tecnología por la tecnología es peligrosa. Los profesores y las
profesoras que usan realmente bien la tecnología siempre tienen un
motivo para utilizar las herramientas, optimizando el aprendizaje de su
alumnado o recurriendo a ellas para ayudarles con la programación
didáctica.
2. Son maleables y adaptables
La tecnología está en constante cambio y el entorno del aula puede
tornarse diferente de una manera radical en algo menos de dos años.
Entender el marco general es la clave.
3. Abrazan el cambio
La mayoría de los y las docentes que usan la tecnología hoy son
innovadores y adoptantes tempranos. Recibir el cambio sin rechazo y
lucha es fundamental y es lo único que puede proporcionarnos un progreso
real.
4. Comparten, comparten y siguen compartiendo
Las nuevas tecnologías han abierto la puerta para la colaboración fuera
de las paredes de los centros educativos. Un profesor en Brunswick puede
colaborar con una profesora inglesa. El conocimiento es poder, pero,
además, es gratuito (y así ha de ser). Los/as amantes de las TIC
comparten sus buenas prácticas y todos y todas nos beneficiamos
5. Piensan en ganar-ganar-ganar
Las tecnologías no sirven para nada si no se lleva a cabo una labor
constructiva desde las administraciones, familias y profesorado... y por
parte de las y los estudiantes. Primero - y lo más importante - no hay
nada mejor que tener un equipo directivo en el centro que reciban con
entusiasmo las TIC. En segundo lugar, es importantísimo que mostremos a
las familias el valor de la tecnología. En tercer lugar, como profesores
y profesoras, debemos creer verdaderamente que todos nuestros esfuerzos
tienen un impacto real en el aprendizaje del alumnado
6. Piensan en futuro y van dos pasos por delante
¿Cómo puede ser que vayas a presentaciones sobre desarrollo profesional
docente relacionados con las TIC sabiendo que muchos de tus compañeros y
compañeras no aceptan los cambios? Los y las docentes que usan la
tecnología de un modo efectivo intentan conocer las respuestas a cada
pregunta que se les pueda plantear, adelantes, tener ejemplos concretos
para mostrar el éxito de sus innovaciones
7. Activamente cuidadosos y cuidadosas
Son los típicos y las típicas que no pueden dormir por las noches porque
están emocionados ante una innovación concreta, un nuevo plan para su
programación didáctica, maneras de enganchar y conectar a sus
estudiantes... ¡Preguntándose cómo se las ingeniarán para inspirar a las
alumnas y alumnos! No solo son cuidadosos/as, sino también activamente
cuidadosos/as: abrazan las TIC no para hacer su trabajo más fácil, sino
que porque, además, les asegura una mejor práctica docente
domingo, 8 de junho de 2014
También podemos colocar un enlace que nos lleve al documento
Si pinchas sobre el título de la canción verás qué pasa. Hazlo:
Corazón partío, de Alejandro Sanz
Y siempre puedes optar por colgar directamente el vídeo.
Corazón partío, de Alejandro Sanz
Y siempre puedes optar por colgar directamente el vídeo.
Colocar un vídeo en mi blog
Ahora vamos a colocar un vídeo. Es muy facil. Tenemos encima de la caja
de texto un símbolo que representa un material audiovisual (claqueta).
Instrucciones para colocar una fotografía desde Internet
sábado, 7 de junho de 2014
USO DE NOVAS TECNOLOGIAS NO ENSINO DA LINGUA ESPANHOLA ORGANIZACIÓN DEL CURSO
ENCUENTROS
TRABAJOS DE CLASE:
- CREACIÓN DE UN BLOG
- Este curso no es un curso teórico sino esencialmente práctico y sensible a los presupuestos de una renovación pedagógica. Por eso lo primordial es trabajar en el empleo de las herramientas didácticas multimedia y llevarlas al terreno del trabajo que se desarrollado dentro de clase.
- Vais a crear un blog, dentro, podéis utilizar cuantos recursos multimedia se han visto en clase (edición de textos, etiquetaje, creación de gadgets, formatos, publicación de enlaces, presentación de vídeos, de archivos en power point; etc). También podéis enlazar redes sociales (facebook, google+, dispositivos móviles) y wikis creadas por vosotros.
- El blog va a tener contenidos relacionados con la enseñanza de español y el uso de Nuevas Tecnologías aplicadas a la clase.
- EXPOSICIÓN DE UN PLAN DE CLASE
La extensión
intentaremos que no exceda de cuatro o
cinco (04-05) folios que serán publicados en una entrada en el blog y en la
plataforma de la Universidad,. Incluirán: introducción y justificación
teórica, la ficha técnica, la secuenciación y materiales y los comentarios del
profesor sobre la explotación didáctica.
IMPORTANTE: El Plan de clase puede hacerse en parejas,
pero cada alumno tiene que crear su propio blog y publicar su trabajo. Yo
responderé a través del espacio de “Comentario” dentro de cada blog.
Consultar para organizar el trabajo académico:
- El Plan de clase, que colgaréis en el blog, estará organizado en:
·
1ª Parte: Justificación teórica (breve, concisa, significativa,
coherente) y;
·
2ª Parte: Desarrollo didáctico, que contendrá:
- Ficha técnica;
- Marco metodológico (breve);
- Objetivos, contenidos y procedimientos;
- Temporalización y secuenciación;
- Explotación didáctica de los materiales;
- Comentario académico y conclusiones finales.
- Bibliografía utilizada.
Este puede ser el esquema:
1 Parte: Justificación
metodológica del planteamiento didáctico que utiliza las TRIC en el aula de
español. La extensión de la parte teórica es
necesariamente breve, una cara de folio es suficiente. Es un marco para dar
coherencia a vuestro planteamiento didáctico no un proyecto de fin de curso.
2 Parte: Desarrollo del
Plan de clase
2.1 Ficha técnica (como en cualquier
plan de clase: tipo de centro, tipo de alumnos, contenidos, dotación...)
• Curso de la escuela;
• Nivel de español;
• Número de alumnos;
• Edad del alumnado;
• Duración de la sesión de clase, (elige según tu experiencia: 55 minutos, 1h., 1.30)
• Curso de la escuela;
• Nivel de español;
• Número de alumnos;
• Edad del alumnado;
• Duración de la sesión de clase, (elige según tu experiencia: 55 minutos, 1h., 1.30)
·
Explicar muy claramente la dotación
tecnológica con la que se cuenta.
2.2 Colocar un cuadro con los tiempos en
cada una de las actividades
2.3 Colocar en un cuadro objetivos (a alcanzar por el
alumno), contenidos (comunicativos, lingüísticos y culturales) y procedimientos (los recursos y tipos de materiales
que van a emplearse).
2.4 Explotación didáctica de la tarea.
·
2.3.1. Desarrollo secuenciado
de las partes de la tarea. Microtareas (explicación de las dinámicas).
3. Comentarios del profesor y conclusiones finales.
4.
Bibliografía básica y que habéis
citado.
·
Cuidado con la organización, redacción
y criterios de citación.
|
EVALUACIÓN
- Sobre la creación del blog (50% de la nota):
- valoraré cómo aplicáis las nuevas tecnologías en la enseñanza de español.
- que sea un blog que utilice herramientas presentadas en clase y que sea lo más completa posible para los fines didácticos que perseguimos;
- que sea un formato adecuado para la consulta y el trabajo del profesor y/o alumnos.
- Sobre el trabajo del Plan de clase (50% de la nota):
- Valoraré, en vuestra reflexión docente, el empleo de los conceptos teóricos que se manejan en el campo de la didáctica con TRIC.
- Valoraré el desarrollo de la tarea y su coherencia con ideas de aprendizaje web 2.0, siguiendo el objetivo de construir un aprendizaje activo, motivador, flexible, cooperativo, que fomente la autonomía y la gestión del aprendizaje.
terça-feira, 5 de junho de 2012
Sociedad y educación en España: II República y Guerra Civil
La Institución Libre de Enseñanza
Las Misiones Pedagógicas de la II República Española
Sociedad y Educación: años de grandes esparanzas
Sociedad y Educación: años de grandes esparanzas
sábado, 23 de outubro de 2010
Papeles de tiempo: HILDEGART
Papeles de tiempo: HILDEGART: "http://www.escritorasypensadoras.com/fichatecnica.php/150 Cuando la emancipación se convierte en una pesadilla, en un absurd..."
segunda-feira, 6 de setembro de 2010
El caso Hildegart

CRÍMENES MISTERIOSOS
La asesina de Hildegart
Por F. P. A.
Así nació Carmen Rodríguez, llamada Hildegart ("jardín de sabiduría"), una niña que accedería a muchos y profundos saberes desde muy pequeña, que sorprendió al mundo con 15 años, que alcanzaría notoriedad internacional por sus estudios sobre sexología y por sus actividades políticas y que tendría una vida corta: fue asesinada a los 18 años por su propia madre.
La madrugada del 9 de junio de 1933 Aurora Rodríguez Carballeira empuñaba un revólver en la habitación donde yacía, dormida, su hija. Pasó un buen rato en el dormitorio, sumida en sus cavilaciones, y cuando finalmente irrumpió el día y la habitación empezó a llenarse de ruidos comprendió que había llegado el momento de cumplir su propósito.
Con la frialdad de un cirujano, Aurora comprobó el funcionamiento del arma. Acto seguido, disparó a Hildegart en la sien izquierda. Y luego otra vez, en el mismo sitio. Después le buscó el corazón, y volvió a disparar. La cuarta vez lo hizo casi a bulto, y el proyectil se alojó en el pecho de la chica. Sólo entonces consideró cumplida su misión.
Había engendrado a Hildegart como instrumento para una revolución; cuando consideró que se había apartado de su objetivo, decidió eliminarla.
Una vez descubierto el crimen, Aurora fue tachada de loca, pero ella replicó afirmando que actuó con plena consciencia. Única testigo de lo que pasó en la habitación, dio en asegurar que la muerte se produjo de común acuerdo. Esta posibilidad tan increíble dota a toda la historia de aura de leyenda. En cualquier caso, lo sucedido fue el colofón de una existencia singular.
Aurora nació en El Ferrol en 1890. Era la tercera hija de un matrimonio acomodado. Su padre era abogado, y de él guardaba buenos recuerdos. Por el contrario, creía que su madre, ama de casa, era frívola y egoísta, a pesar de que apenas la había conocido, porque murió muy joven.
La imagen de infancia que se le quedó grabada con más fuerza tenía por protagonista a la infelicidad de sus padres, de lo cual culpaba a su madre. Por lo que hace a sus hermanos, nunca mantuvo buenas relaciones con ellos: a Pepina la consideraba perversa, y al varón, cobarde y abúlico. Así las cosas, se fue convirtiendo en una persona introvertida y reflexiva que disfrazaba su carácter con una máscara de violencia y rebeldía: llegó a alardear de no haber sido nunca doblegada por nadie, ni con halagos ni con castigos.
En el colegio recibió una educación básica e incompleta: aprendió a leer, un poco de aritmética, algo de geografía e historia y la parte inevitable para toda jovencita de aquel tiempo: coser, bordar y tocar el piano. Pero a los catorce años, sola en casa por la muerte de su madre y la ausencia de sus hermanos, pudo disfrutar a sus anchas de la biblioteca del padre. Allí se servía de ideas políticas y filosóficas como quien sacia un hambre atroz. Entre las obras que cayeron en sus manos se contaban las de los socialistas utópicos: Saint Simon, Owen, Fourier, que devoró sin preparación previa alguna. Uno de sus sueños de infancia fue crear un "falansterio" del tipo que proponía Fourier.
Aurora quedó marcada para siempre por uno de los múltiples casos de los que, como abogado, se ocupaba su padre. Se trataba de la disputa entre una pareja mal avenida que tenía una hija. Querían separarse, y ambos pretendían mantener a la niña consigo. La ley favorecía al marido, y la mujer, para no perder a la chica, decidió quedarse a su lado, aunque sentía una viva repulsión por él. Aquello influyó en Aurora de tal forma que decidió no casarse nunca.
Pero más importante para su futuro, si cabe, fue un suceso extraordinario que hubo de protagonizar. Su hermana tuvo un hijo de soltera, al que dejó en la casa familiar antes de marcharse a Madrid para rehacer su vida. Aurora se hizo cargo del niño con fervor; entre otras cosas que hacía para divertirle y enseñarle, le sentaba a su lado cuando tocaba el piano.
A los pocos meses el sobrino tocaba con soltura, incluso llegó a superar a su tía y maestra. Andando el tiempo llegaría a ser el "Mozart español", el célebre Pepito Arriola, niño prodigio que entusiasmó al mundo a principios de siglo.
La aparición, con su ayuda, de aquel genio le hizo albergar la idea de tener un hijo propio; un hijo al que preparar para una gran tarea preconcebida. El proyecto devino imparable cuando apartaron a Pepito de su lado: Aurora tendría una niña cuya misión sería cambiar el papel de la mujer en el mundo, así como la idea que aquélla tenía de las mujeres en general, que no era nada buena:
"Odio la mentira con todas mis fuerzas –decía Aurora–. La considero como una de las grandes causas de los males de la humanidad. Dudo que el mundo se redima mientras las gentes no se decidan a decir lo que sienten, aunque la confesión ponga en peligro su vida. Acaso por ello tenga tan mal concepto de las mujeres en general. Es difícil descubrir en muchas un solo pensamiento noble, porque no discurren con la cabeza, sino con el sexo".
Se impuso, pues, tener una hija; una hija de su carne y de su espíritu. Quería concebirla sin amor, pasión ni placer, con la colaboración necesaria de un hombre que se aviniera a sus reglas. De esta forma pasó varios años en busca de un candidato que se ajustara al patrón: sano, inteligente, sin prejuicios y que comprendiera la importancia del proyecto.
Creyó encontrarlo en un supuesto marino de 35 años, alto y fuerte, que había regresado de un largo periplo por Suramérica. Aparentemente reunía las características exigidas, y gozaba de un verbo envolvente que la convenció. El elegido se hacía pasar por sacerdote, y se mostró abierto, simpático y culto. Asimismo, daba la impresión de estar seducido por la "gran idea" de dar vida a un ser superior. Años después, Aurora descubriría que aquel hombre era sólo un embaucador y le haría responsable de su tragedia.
Pero por entonces éste y la hermosa y seductora Aurora tuvieron una serie de encuentros en una casita a las afueras de El Ferrol, que ella relataría sin el menor romanticismo y con su gran frialdad. "Se encontraron" más de veinte tardes. Cuando estuvo segura de haber quedado embarazada se separó del supuesto marino y de sus parientes y viajó sola a Madrid. Era la primavera de 1914, y se estableció en la calle del Pilar del barrio de La Guindalera.
Aurora dio a luz sin complicaciones, y tuvo la suerte de que, como deseaba, la criatura fuese niña. Desde el primer momento se volcó en su desarrollo físico y mental. A los dos años Hildegart –la llamó así desde el día en que nació– estaba más alta y desarrollada que todos los niños de su edad. El cultivo de su mente se convierte para Aurora en una obsesión.
A los tres años saber leer, a los diez habla alemán, inglés y francés. Concebida como experiencia científica, la niña carece de infancia. Se dedica al estudio constante, con dos temas prioritarios: la filosofía racionalista y todo lo relacionado con el sexo. Su madre piensa que es la única forma de que no caiga en la trampa que esteriliza el talento de muchas mujeres.
A los 13 años acaba el Bachillerato, a los 17 se licencia en Derecho y comienza la carrera de Medicina. Lee las obras de Carlos Marx y se siente atraída por el movimiento socialista, del que finalmente se desengañaría –sería, además, expulsada del partido–. Alcanza prestigio internacional en el campo de la sexología y siente ansias de independencia y libertad, por lo que se enfrenta a su madre. Asimismo, prepara un viaje a Londres, alentada por Havelock Ellis –máximo exponente de la sexología del momento– y por el escritor H. G. Wells, admirador de su inteligencia.
Es entonces cuando Aurora cree que su proyecto está en peligro, por lo que, sin importarle los sentimientos de su hija ni sus éxitos –su prestigio internacional, su brillante carrera política, que prosigue en el Partido Federal...–, decide matarla.
¿Logró convencer a Hildegart de que estaría mejor muerta y la ejecutó con su aquiescencia? Es difícil de creer, pero en esta disparatada historia todo es posible.
Aurora Rodríguez fue condenada a 26 años, ocho meses y un día de prisión. Pero no cumplió su castigo: la mañana del 18 de julio de 1936 desapareció de la cárcel (se ignora si se fugó o la liberaron), y no volvió a saberse nada más de ella.
quarta-feira, 1 de setembro de 2010
SOCIEDAD | UNA 'TRIBU' INCOMBUSTIBLE
M A G A Z I N E
OTROS ARTICULOS EN ESTE NÚMERO Domingo, 22 de febrero de 2009 491
Pija-pija: 17.577 € Olivia de Borbón viste pantalón beige Tommy Hilfiger, 120 €. Camisa blanca CH Carolina Herrera, 120 € aprox. Chaleco técnico CH Carolina Herrera, 280 € aprox. Cinturón cámel CH Carolina Herrera, 140 € aprox. Suéter verde caqui Ba&Sh, 180 €. Alpargata de cuña Castañer, 165 €. Fular gasa estampado leopardo Louis Vuitton, 180 €. Bolso Birkin Hermès, 5.300 €. Reloj modelo Tank Americano Cartier, 5.950 €. Anillo Helena Rohner, 123 €. Pendientes oro blanco y brillantes Suárez, 4.084 €. Sus tres perros carlinos: Polo rojo para perro CH Carolina Herrera, 80 € aprox. Correa (180€), collar (165 €), llavero (205 €) y cinturón (205 €), todo de Louis Vuitton. Correa CH Carolina Herrera 100 € aprox,
SOCIEDAD | UNA 'TRIBU' INCOMBUSTIBLE
Pijo hoy, pijo para sssssiempre
La crisis no se ha dejado caer, aún, por la España pija, que sigue ocupada en el qué me pongo, con quién ceno y dónde esquío. La buena salud del pijismo, cada vez más influyente en la sociedad, despierta odios pero, sobre todo, la envidia de quienes desearían alcanzar ese acomodado estilo de vida.
Por Juan C. Rodríguez y Ana Bretón; Fotografía de Chema Conesa
Tienen entre 16 y cada vez más años, estudian en centros privados, escriben sin apenas ortografía y rinden culto a media docena de marcas de ropa que –consideran– los identifican como pertenecientes a un clan de elegidos. Aunque criados en la era socialista, la España aznarista les dio caldo de cultivo y dimensión, y hoy, en plena crisis económica, siguen imperturbables en su burbuja de irreflexiva felicidad. Porque, en realidad, ellos, los pijos, están al margen de todo. Mejor dicho, por encima de todo. Podremos cambiar mil veces de signo político, pero ellos seguirán ahí, en el inalcanzable lugar de la gente bien. Unos mundos de Yuppie con mucha estética e ideología ligera.
El resto de las tribus juveniles los desprecia, al menos tanto como ellos admiran a los burgueses chic, a quienes envidian nivel cultural y poder adquisitivo. Si su hijo se adapta a este retrato robot, empiece a inquietarse porque tiene un pijo en casa.
«Todo está exactamente igual, los sitios siguen llenos de gente, nadie habla de la crisis, no existe como tema de conversación». Habla Jesús, 23 años, experto en ambientes pijos madrileños y ajeno por completo, como sus amigos, a la tormenta económica que nos está sacudiendo. «Mi vida no ha cambiado en absoluto, y dudo mucho que vaya a hacerlo a corto-medio plazo», añade. Los hijos de la clase acomodada no están preocupados. O, mejor dicho, tienen otras preocupaciones. Un tal Pablo pregunta: «¿Qué os parece la ropa de Tommy H.? A mi personalmente, no me gusta muxo, pero a mi hermana la encanta, q opinais vosotros?». Responde en la misma jerga a la trascendental cuestión Alvarito: «La ropa de tommy hilfiger a mí personalmente no me gusta nada. Es bastante absurda la idea que se haya puesto al nivel de hackett o de fumarel o de ralph lauren o de paul & shark. A mi hermana tb le encanta. Yo q me considero pijito, no tengo nada de tommy hilfiger. Espero que contesteis dandome vuestra opinión». Así lo hace con prontitud alguien que firma con el pseudónimo Anitru: «A mi parecer la ropa de tommy esta bien, pero creo k no se puede llegar a comparar con la de ralph ademas como se puso de moda entre los pijos y no llega a ser tan cara como ralph, fumarel y demas, los b-boys y demas comienzan a usarla, todo el mundo la tiene, asi k a mi personalmente ...». Y ahí tercia Gon: «Pues a mi la verdad es que si que me gusta la ropa de Tommy, no creo que se pueda comparar con Ralph Lauren o Fumarel pero si que me gusta, no todo va a ser R.L. y Fumarel, no? hay que variar un poco».
Lo anterior, reproducido textualmente, es un intercambio de mensajes que fue publicado en uno de los foros de Moraleja.net, un rincón virtual para niños bien (aunque más específicamente dirigido a los afortunados habitantes del barrio pijo madrileño por excelencia) ideal para tomarle el pulso al pijismo y también, en terminología del artista David Farrán de Mora, al pijismo rhinestone (o quincallero), un fenómeno social surgido en España tras la llegada del PSOE al poder y que actualmente vive su plena efervescencia.
Si los antiguos niños pera se criaron entre las lorzas de la burguesía española más rancia, los actuales, que proliferan al calor del desahogo económico de una clase media acomodada pero no tanto, son hijos de una democracia homogeneizadora, donde para ser pijo ya no hay que ser hijo de, sino tan sólo, tener dinero para.
QUIÉNES SON. «Muy buenas!! soy una pija de logroño, y kom an dixo antes por aqui ay muy pocos y es desesperante, xo m alegra ver k kada dia ay mas...si kreis ablar, ya sbeis...1bsito mu fuerte». La necesidad de ubicación del nuevo contingente de niños bien se advierte de entrada por el hecho de que se reconozca como tal.
Mientras que a sus antecesores les molestaba sobremanera que les llamasen «pijos» y siempre han negado serlo, la nueva hornada rinde culto al término. Lo dejó bien claro Tamara Falcó al ser entrevistada por Ana Rosa Quintana en televisión y más adelante, en Vanitatis.com: «mi forma de hablar quizá sí sea un poco pija», aunque aclaraba: «no me gusta nada su definición [de «pijo»]en el diccionario. No me gusta identificarme con una persona que sólo tiene valores materiales».
Y es que los miembros más puristas del colectivo siguen creyendo que siempre hay otros que se merecen más que ellos el calificativo. Lo demostraba en conversación con esta periodista Flavia, vecina de La Moraleja: «Por una parte estaría la gente normal: encantadora, sencilla, inteligente... Se les podría llamar ‘pijitos’, siempre en el buen sentido de la palabra, puesto que al tener dinero les gusta comprarse ropa de marca, tener buenos coches, ir a sitios de moda... Por supuesto, suelen tener un interés alto por la cultura. Éste es el tipo de gente con la que me relaciono, gente normal que vive en un barrio residencial de gente adinerada». Por otra parte estaría lo que Flavia denomina «gente de palo», «los que van con el ‘o sea’ por delante, gente intelectualmente muy raspadita, que se mete todo tipo de mierdas en el cuerpo. A éstos ya se les puede llamar ‘pijos’». Vaya lío.
Contribuye a aclarar la cuestión Manuel Ramallal, que ha estudiado a las tribus urbbanas. Para él, lo que distingue a los nuevos pijos son: «sus consumos ostentosos; su forma de vestir entre lo elegante y lo hortera, donde prima la visibilidad de la marca como signo de un elevado estatus económico. Frente a ellos, los miembros más nobles de las clases acomodadas se presentan más preparados culturalmente y con un gusto más elegante y refinado respecto al que poseen los que ellos consideran como advenedizos. Los ahora denominados ‘nuevos pijos’ van siempre algunos pasos detrás de estas clases más privilegiadas económica y culturalmente, a las que nunca llegan a alcanzar por la tremenda capacidad de transformación sociológica que experimenta el gusto culto frente al inculto como seña de identidad».
De hecho, podríamos incluso hablar del pijo-héroe, ese modelo inalcanzable al que muchos nuevos ricos aspiran a parecerse. Si Jaime de Marichalar representa en España el súmmum del chic aristocrático, Alejandro Agag es el epítome del burgués chic, el pijo-héroe, el modelo. Agag, hombre discreto donde los haya, ha visto cómo, en las últimas semanas, su nombre se publicaba cada dos por tres en todos los periódicos por su amistad con algunos de los implicados en la trama de corruptelas que ha salpicado al PP.
De uno de sus principales protagonistas, Francisco Correa (testigo de la boda de Agag con Ana Aznar), escribía Lucía Méndez en El Mundo: «Su pinta lo delataba, con el pelo engominado y los rizos en la nuca. No era un pijo, ni mucho menos, pero sí quería ser uno de ellos y vivir como ellos, veranear en Marbella, navegar en yate, conducir un deportivo y casarse con una mujer rica. Todo ello lo consiguió, e incluso más». Todo, menos ser pijo-pijo, claro, porque eso no se aprende, se mama.
Susana Campuzano, directora del Programa Superior de Gestión de Empresas del Lujo del Instituto de Empresa y autora de El universo del lujo (McGraw Hill) cree que el auténtico pijo actual es, en realidad, un sujeto mayor de 30 años, una adaptación española del bobo norteamericano (bohemios y burgueses, según denominación del periodista David Brooks), gente que juega al pádel, va en Mini, utiliza camisetas de Custo y ropa hippiosa y ha cambiado Marbella por los viajes de aventura. Respecto a los adolescentes, explica, «no tienen gustos tan exquisitos, están muy mediatizados y utilizan marcas como Tommy [Hilfiger] que les prometen personalización e individualismo».
Dentro de la catalogación que el sociólogo y catedrático de la Universidad de Deusto Javier Elzo ha realizado de los jóvenes españoles (El silencio de los adolescentes, Ed. Temas de Hoy), los nuevos pijos estarían a medio camino entre el grupo de los institucionales ilustrados –afines a CiU o al PP, satisfechos de la vida, bien avenidos con sus padres, consumidores moderados de drogas, más religiosos que la media, confiados en las instituciones...– y el de los libredisfrutadores, gente de alto poder adquisitivo para quien lo esencial de la vida es andar por libre y pasarlo lo mejor posible. Para Elzo, «el pijo recoge del institucional ilustrado unos aires de marisabidillo y de pitagorín, máxime si adopta un look engominado y se viste con detalles arcaicos. Pero al manifestarse como pijo, adopta el desenfado del libredisfrutador y, si tiene dinero –lo que sucede con frecuencia–, puede tener comportamientos que le asemejan a él, por ejemplo, el consumo abusivo de alcohol y, sobre todo de ciertas drogas (cocaína, éxtasis...)».
También puede ocurrir que usted tenga un hijo pijo creyendo tener todo lo contrario. A lo largo de los últimos años se ha producido una diversificación que, según la muy particular visión de Ana M. Vigara –autora del capítulo Cultura y estilo de los «niños bien»: radiografía del lenguaje pijo que se incluye en el obra El lenguaje de los jóvenes, del catedrático Félix Rodríguez–, ha dado lugar a tres subgrupos: los pijos-pijos, los pijos malotes y los pijos alternativos o pseudogrunges. Los primeros serían la versión actualizada del pijo de toda la vida, los segundos vendrían a ser la sección pija de los fiesteros, y los últimos, los eco-pijos, esos chicos cuidadosamente descuidados que se declaran antisistema.
PALABRAS Y «PALABROS». «Que es que paso de ti, tío, o sea, que es que paso..., o sea... que yo no soy una guarriplás cualquiera...». Si algo ha quedado más que demostrado gracias a diversos estudios –como el exhaustivo de Ana M. Vigara– es la gran influencia de los pijos en el lenguaje. A su característica afectación debemos múltiples expresiones como «ideal de la muerte», «súper», «guachy», «cari», «finde», «te lo juro que te mueras», «mola mazo», «churri», «urba», «porfa»... que han acabado por infiltrarse en el habla coloquial general (la extendida utilización del prefijo «súper» es un ejemplo). Según Félix Rodríguez, «como cualquier grupo social juvenil, los pijos dejan sentir su influencia, y pienso que cada vez más creciente, en el lenguaje juvenil en general». Este lenguaje efímero y que el pijo suele reservar para las situaciones informales, lo ponen en circulación, según el experto, los más jóvenes del grupo, los adolescentes.
¿Es un drama tener un hijo pijo? Si le despluma porque se convierte repentinamente en un comprador compulsivo de polos Ralph Lauren a 90 euros cada uno (o de camisetas de Custo, a 80 cada una), le pasa unas facturas de móvil mensuales superiores a los 300 euros y le pide 500 euros para salir el sábado, tal vez deba reajustar su presupuesto. Pero, por lo demás, este tipo de adolescente cumple con muchos de los requisitos del hijo que todo progenitor de perfil conservador quisiera tener («soy hija ideal de la muerte», ilustra Flavia). Además, como explica Pipo, «soy pijo porque es como me han educado. Mis padres no podrían verme de otra forma. De hecho, seguro que me dirían algo si un buen día apareciese con un pendiente...».
El proverbial aspecto de formalidad y recato propio de los pijos convencionales, puede dar a los progenitores la impresión de que sus hijos están a salvo de las tentaciones propias del entorno adolescente. Pero no es así. Según el estudio Salir de marcha y consumo de drogas publicado por el Ministerio del Interior en el marco del Plan Nacional sobre Drogas, es precisamente el subgrupo de los pijos vinculado al consumo de cocaína. El estudio detectó, en Bilbao por ejemplo, la existencia de grupos de jóvenes de algo más de 17 años con buen poder adquisitivo y que sale todos los fines de semana, y que consumen «una considerable cantidad de cocaína, con o sin alcohol».
Ir de pijo por la vida también entraña el riesgo de caer mal, especialmente a los miembros de otros sectores juveniles. Ese sentir llega a convertirse en odio cerval por parte de los más radicales. Como muestra, la letra de una de las canciones del grupo musical Gigatrón: «Sufrirás, pijo, morirás. Potarás cuando te taladre con mi guitarra de flecha». Para Ramallal, «la ambivalencia con que las clases populares ven a los pijos hace que, por un lado, recelen de ellos al considerarlos traidores a su condición social media y, por otro, los vean con cierta envidia debido a su nueva capacidad económica».
Los pijos son rechazados por su consumismo, su afectación y su superficialidad, su actitud poco comprometida, su conservadurismo y su clasismo. Ellos, por su parte, creen que lo que despiertan es envidia por sus posibles. Lo explica Carlos, un chico de 18 años: «Los pijos tenemos un gran problema que es la envidia, el odio, el desagrado que generamos».
De ahí que Carlos se quejara amargamente en Moraleja.net de que en su barrio (El Soto de la Moraleja), los bakalas se dedicasen a atracar a pijos, a llevarse sus relojes, sus móviles y hasta sus bufandas, guantes y polos. Pipo, por su parte, cree que «ser pijo en ocasiones es bueno y en ocasiones malo, como todo en la vida. ¿Tú crees que somos diferentes porque nos guste el padel o vistamos de marca? Yo te aseguro que soy de lo que la gente llama ‘pijo’ y no me considero superior ni al heavy ni al bakala. Aunque es cierto que este tipo de gente normalmente es grosera y sin educación, ya que se meten con los pijos, pero casi nunca llega la sangre al río».
¿Que qué ha hecho usted para merecer un hijo así? Pues sencillamente eso: nada por evitarlo.
ENTREVISTA | OLIVIA DE BORBÓN VON HANDERBERG
"Si eres pijo de cuna, siempre queda algo"
Según el filósofo Salvador Pániker, un enamorado de las niñas bien, “la mezcla de limitación intelectual y candor le da a la pija una extraña seguridad en sí misma”. A esta peculiaridad habría que añadir otros rasgos distintivos como la gangosidad fonética –estoy superfataaaal– y un sentido innato de la elegancia que se manifiesta en un look divina de la muerte. Consciente del estereotipo, en un primer momento Olivia de Borbón von Handerberg (Londres, 1974) rehusó amablemente aparecer en Magazine representando a los nuevos pijos. “Creo que no soy la persona que estás buscando. Mis amigos me llaman ‘la princesita macarra’; incluso paro a los taxis con un silbido”, se excusó la hija primogénita de los duques de Sevilla, Francisco de Paula de Borbón –primo segundo del Rey– y Beatriz von Handenberg. Pero lo dijo con la boca pequeña, y al segundo intento accedió a reencarnarse en dos tipos de pija: la tradicional y la alternativa. Probablemente, esta “modelo de la nobleza española”, empresaria de moda, ex concursante de tv y actriz vocacional esté a caballo entre ambos registros. Tantas ocupaciones le impidieron acabar Empresariales y Bellas Artes.
Aunque su paso por el reality show La Granja le dio cierta notoriedad, nadie parece reconocerla cuando entra en la cafetería donde hemos quedado, en el madrileño barrio de Chamberí. Acude a la cita en plan superfataaal, moqueando por culpa de un resfriado, con el pelo empapado (acaba de practicar spinning en un exclusivo gimnasio) y envuelta en uno de esos abrigos impermeables que recuerdan a un saco de dormir. Había pensado saludarla con un “o sea, te veo esssstupenda”, pero me lo callo. El resto de su vestuario oscila entre lo pijo-punk y lo bo-bo (bohemio-burgués): pantalones de Mango, pañuelo de estilo palestino, llavero con una corona real y una cruz de color negro, pulseras solidarias, deportivas All Star negras estampadas con una calavera… Pija, pero no tanto, en su muñeca lleva tatuada una flor de lis (símbolo borbón).
Actual pareja del torero Sebastián Palomo Linares junior –“él es mucho más pijo que yo”–, Olivia pide un té para entrar en calor y, antes de la entrevista, accede a responder a un test pijo que circula por Internet. ¿Resultado? Un 39% de pijismo. “Quizá soy más pija de lo que pienso y menos pija de lo que la gente cree”, reconocerá con un tono de voz candoroso y algo infantil, en la frontera de lo gangoso.
P. Olivia Enriqueta María Josefa de Borbón von Handerberg… O sssea, tu nombre es como superpijo, ¿saes?
R. Sí, suena pijo, pero yo soy Olivia a secas. Enriqueta y María Josefa eran los nombres de mis dos abuelas.
P. ¿De qué forma te ha condicionado apellidarte Borbón?
R. A veces la gente te prejuzga por ello, y a mí eso me molesta muuuuucho. Se creen que soy una niña de papá, que me sobra el dinero y que no tengo que trabajar. Y no se dan cuenta de que la vida no es fácil para nadie, y menos en estos momentos.
P. ¿El pijo nace o se hace? ¿Llevas el pijerío en la sangre?
R. Supongo que si lo eres de cuna siempre queda algo, pero creo que también puede hacerse. En mi familia, ninguno de los tres hermanos lo somos.
P. Supongo que por tus venas corre sangre rojigualda, ¿no?
R. ¿Rojigualda? ¿Qué es eso?
P. Me refiero a los colores de la bandera española…
R. ¡Qué paleta soy! Pues no. Yo soy patriota, pero me considero ciudadana del mundo.
P. El Diccionario de argot de Julia Sanmartín define la palabra pijo como “persona cursi y con recursos económicos”.
R. Yo soy más bien macarrilla, aunque haya tenido una educación del más alto nivel. ¿Con recursos económicos? Los que me proporciona mi trabajo. Bueno, a veces tengo que pedir dinero a mis padres a fin de mes, como todos los jóvenes, creo.
P. Ejem… ¿Te criaste en un lugar llamado Pijolandia?
R. Sí, la mía fue una infancia entre algodones. Mis hermanos y yo celebrábamos nuestros cumpleaños en el Club Hípico y esas cosas, con vestiditos hechos a medida. En realidad sigo siendo un poco niña: todavía duermo con James, mi osito de peluche.
P. ¿Tuviste nani?
R. Hemos tenido seño toda la vida. La que nos cuidó de niños se llamaba Pilar. Luego, toda la familia nos trasladamos a Miami (EEUU), cuando mi padre montó el Miami National Bank. Hasta que mis padres se divorciaron y yo, con 12 años, regresé a España con mi padre. A partir de entonces, se encargó de mí una nani filipina, Carmencita. La adoro.
P. Mucha educación de alto nivel y mucho internado suizo, pero tu trayectoria como estudiante ha sido errática…
R. Mi adaptación a los colegios privados españoles [el Santa María de Rosales y el St. Ann's School] no fue fácil. En el St. Ann’s se reían de mí porque hablaba con acento americano; tuve que aprender a hablar inglés con acento español, a vestir jerseys con hombreras y a calzar zapatos del 38 como la mayoría de mis compañeras, aunque yo tenía un 36. Quería ser como las demás, pero nunca lo lograba del todo. Como mi padre viajaba mucho entonces, yo hacía muchas pellas, hasta que me expulsaron. Por suerte, a los 16 años me mandaron a un internado suizo, el St. George’s School. Todas veníamos de buenas familias, pero me junté con las más gamberras… y al año siguiente me invitaron a no volver.
P. Porfaplís, júrame que nunca juraste por Snoopy y ahora no juras por Dolce (y Gabbana), que tus mejores amigos no se llaman Coco, Piluca o Borjamari y que Tomy Hilfiger nunca fue tu gurú espiritual…
R. Yo he jurado por Snoppy en el cole, pero en plan de risa; te aseguro que por Dolce no he jurado en la vida, ni por la cobertura de mi móvil. En mi agenda probablemente habrá algún Borja. Y en cuanto a mi gurú particular, durante un buen tiempo lo fueron Jim Morrison [The Doors] y Robert Smith [The Cure].
P. ¿Qué distingue a un verdadero pijo de un pseudopijo?
R. El pijo de quiero y no puedo exhibe un montón de marcas y habla continuamente de lo que tiene. Si has disfrutado de ciertos bienes materiales toda la vida no necesitas hacer ostentación de ello. Y luego está ese acento de huevo en la boca que a mí, en el fondo, me hace mucha gracia.
P. Has dicho: “Yo sé que soy muy buena actriz, pero mi apellido me cierra puertas”.
R. Sí, es muy puñetero darte continuamente contra una pared. Mi vocación, desde muy niña, es ser actriz. Pero como en España no me daban la oportunidad me fui a Nueva York y estudié durante dos años en el Actor’s Studio. Me pagaba las clases con lo que ganaba por los desfiles de moda.
P. ¿Qué tienes de Paris Hilton?
R. Tengo tres perros, pero no son chihuaha, son carlinos. Y no me importaría tener su cuenta corriente. La conocí una vez en Nueva York, desfilando para el mismo diseñador. Supongo que, en realidad, no es tan frívola como aparenta. Ha conseguido su propio mini imperio, y para eso tienes que tener más de dos dedos de frente.
P. Leí que el perro carlino “fue creado para ser mascota sin ningún objetivo de trabajo”… ¿En qué te pareces a tus perros?
R. Bueno, también se les conoce como los perros de la sabiduría… Te aseguro que yo no paro de trabajar. Desde hace dos años dirijo, junto a mi socia Ximena Topolansky, el estudio de moda y estilismo ByT Factory. Diseñamos y producimos para otros; desde un spa a una camiseta de promoción pasando por un uniforme de un hotel.
P. Llevas casi dos años saliendo con Sebastián Palomo Linares. ¿La pija es el mejor complemento del torero (o viceversa)?
R. Pues no lo sé, es el primer torero con el que salgo, y no soy nada taurina. Sebastián es un torero atípico: empezó en los toros después de terminar dos carreras, Empresariales y Derecho. Sinceramente, él es mucho más pijo que yo.
R. ¿Cómo te imaginas tu boda?
R. De momento no pensamos en ello, aunque a esta edad me imaginaba casada y con tres niños, como casi todas mis amigas. Si se diera el caso, haría dos ceremonias: una tradicional, vestida de princesita, y otra más canalla, en Las Vegas.
P. Tu madre es una gran coleccionista de ranas. Me pregunto si tú eres la Borbón pija que salió rana…
R. Sí, me siento muy identificada con esa frase.
LOS MÁS MEGAPIJOSSSS
1. Tamara Falcó.
Hija de Isabel Preysler y el marqués de Griñón. 27 años. Presume de bolso Hermès (regalo de su novio estas navidades).
2. Ana Boyer.
Hija de la Preysler y Boyer. 20 años. Dicen que a su padre no le gustaba verla en las revistas. Ya ha hecho posados.
3. Álvaro Muñoz Escassi.
Jinete. Tiene un hijo con Lara Dibildos. Mujeriego. Vividor. Tiene problemas con la fidelidad.
4. Rafael Medina.
Duque de Feria, hijo de Naty Abascal. 30 años. Empresario. Clásico. ¡Que sería de él sin su blazer azul marino!
5. Colate.
Marido de Paulina Rubio. 36 años. Fiel a su peinado del colegio (y a vestir camisas blancas de cuellos enormes).
6. Alejandro Agag.
Empresario. Casado con Ana Aznar. 38 años. Curtido en el Partido Popular Europeo. Pijo de los de toda la vida.
7. Gigi Sarasola.
Empresario. 42 años. Se llama Fernando pero, como su amigo Colate, se aferra a su sobrenombre de la pandi.
8. Carla Goyanes.
27 años. Buena estudiante, mejor hija... Falla al elegir novio (la que lió con Fran Rivera). Es de las que mueven el pelo.
9. Kitín Muñoz.
Aventurero. 50 años. Casado con Kalina de Bulgaria. Primer ejemplar patrio de bobo (pijo con rollo bohemio).
10. Simoneta Gómez-Acebo.
40 años. Discreta. Sobrina real. Pijismo genético. Ni rastro de gangosidad fonética.
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M A G A Z I N E
Domingo, 22 de febrero de 2009 491
Pija-pija: 17.577 € Olivia de Borbón viste pantalón beige Tommy Hilfiger, 120 €. Camisa blanca CH Carolina Herrera, 120 € aprox. Chaleco técnico CH Carolina Herrera, 280 € aprox. Cinturón cámel CH Carolina Herrera, 140 € aprox. Suéter verde caqui Ba&Sh, 180 €. Alpargata de cuña Castañer, 165 €. Fular gasa estampado leopardo Louis Vuitton, 180 €. Bolso Birkin Hermès, 5.300 €. Reloj modelo Tank Americano Cartier, 5.950 €. Anillo Helena Rohner, 123 €. Pendientes oro blanco y brillantes Suárez, 4.084 €. Sus tres perros carlinos: Polo rojo para perro CH Carolina Herrera, 80 € aprox. Correa (180€), collar (165 €), llavero (205 €) y cinturón (205 €), todo de Louis Vuitton. Correa CH Carolina Herrera 100 € aprox,
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Pija-pija: 17.577 € Olivia de Borbón viste pantalón beige Tommy Hilfiger, 120 €. Camisa blanca CH Carolina Herrera, 120 € aprox. Chaleco técnico CH Carolina Herrera, 280 € aprox. Cinturón cámel CH Carolina Herrera, 140 € aprox. Suéter verde caqui Ba&Sh, 180 €. Alpargata de cuña Castañer, 165 €. Fular gasa estampado leopardo Louis Vuitton, 180 €. Bolso Birkin Hermès, 5.300 €. Reloj modelo Tank Americano Cartier, 5.950 €. Anillo Helena Rohner, 123 €. Pendientes oro blanco y brillantes Suárez, 4.084 €. Sus tres perros carlinos: Polo rojo para perro CH Carolina Herrera, 80 € aprox. Correa (180€), collar (165 €), llavero (205 €) y cinturón (205 €), todo de Louis Vuitton. Correa CH Carolina Herrera 100 € aprox,
SOCIEDAD | UNA 'TRIBU' INCOMBUSTIBLE
Pijo hoy, pijo para sssssiempre
La crisis no se ha dejado caer, aún, por la España pija, que sigue ocupada en el qué me pongo, con quién ceno y dónde esquío. La buena salud del pijismo, cada vez más influyente en la sociedad, despierta odios pero, sobre todo, la envidia de quienes desearían alcanzar ese acomodado estilo de vida.
Por Juan C. Rodríguez y Ana Bretón; Fotografía de Chema Conesa
Tienen entre 16 y cada vez más años, estudian en centros privados, escriben sin apenas ortografía y rinden culto a media docena de marcas de ropa que –consideran– los identifican como pertenecientes a un clan de elegidos. Aunque criados en la era socialista, la España aznarista les dio caldo de cultivo y dimensión, y hoy, en plena crisis económica, siguen imperturbables en su burbuja de irreflexiva felicidad. Porque, en realidad, ellos, los pijos, están al margen de todo. Mejor dicho, por encima de todo. Podremos cambiar mil veces de signo político, pero ellos seguirán ahí, en el inalcanzable lugar de la gente bien. Unos mundos de Yuppie con mucha estética e ideología ligera.
El resto de las tribus juveniles los desprecia, al menos tanto como ellos admiran a los burgueses chic, a quienes envidian nivel cultural y poder adquisitivo. Si su hijo se adapta a este retrato robot, empiece a inquietarse porque tiene un pijo en casa.
«Todo está exactamente igual, los sitios siguen llenos de gente, nadie habla de la crisis, no existe como tema de conversación». Habla Jesús, 23 años, experto en ambientes pijos madrileños y ajeno por completo, como sus amigos, a la tormenta económica que nos está sacudiendo. «Mi vida no ha cambiado en absoluto, y dudo mucho que vaya a hacerlo a corto-medio plazo», añade. Los hijos de la clase acomodada no están preocupados. O, mejor dicho, tienen otras preocupaciones. Un tal Pablo pregunta: «¿Qué os parece la ropa de Tommy H.? A mi personalmente, no me gusta muxo, pero a mi hermana la encanta, q opinais vosotros?». Responde en la misma jerga a la trascendental cuestión Alvarito: «La ropa de tommy hilfiger a mí personalmente no me gusta nada. Es bastante absurda la idea que se haya puesto al nivel de hackett o de fumarel o de ralph lauren o de paul & shark. A mi hermana tb le encanta. Yo q me considero pijito, no tengo nada de tommy hilfiger. Espero que contesteis dandome vuestra opinión». Así lo hace con prontitud alguien que firma con el pseudónimo Anitru: «A mi parecer la ropa de tommy esta bien, pero creo k no se puede llegar a comparar con la de ralph ademas como se puso de moda entre los pijos y no llega a ser tan cara como ralph, fumarel y demas, los b-boys y demas comienzan a usarla, todo el mundo la tiene, asi k a mi personalmente ...». Y ahí tercia Gon: «Pues a mi la verdad es que si que me gusta la ropa de Tommy, no creo que se pueda comparar con Ralph Lauren o Fumarel pero si que me gusta, no todo va a ser R.L. y Fumarel, no? hay que variar un poco».
Lo anterior, reproducido textualmente, es un intercambio de mensajes que fue publicado en uno de los foros de Moraleja.net, un rincón virtual para niños bien (aunque más específicamente dirigido a los afortunados habitantes del barrio pijo madrileño por excelencia) ideal para tomarle el pulso al pijismo y también, en terminología del artista David Farrán de Mora, al pijismo rhinestone (o quincallero), un fenómeno social surgido en España tras la llegada del PSOE al poder y que actualmente vive su plena efervescencia.
Si los antiguos niños pera se criaron entre las lorzas de la burguesía española más rancia, los actuales, que proliferan al calor del desahogo económico de una clase media acomodada pero no tanto, son hijos de una democracia homogeneizadora, donde para ser pijo ya no hay que ser hijo de, sino tan sólo, tener dinero para.
QUIÉNES SON. «Muy buenas!! soy una pija de logroño, y kom an dixo antes por aqui ay muy pocos y es desesperante, xo m alegra ver k kada dia ay mas...si kreis ablar, ya sbeis...1bsito mu fuerte». La necesidad de ubicación del nuevo contingente de niños bien se advierte de entrada por el hecho de que se reconozca como tal.
Mientras que a sus antecesores les molestaba sobremanera que les llamasen «pijos» y siempre han negado serlo, la nueva hornada rinde culto al término. Lo dejó bien claro Tamara Falcó al ser entrevistada por Ana Rosa Quintana en televisión y más adelante, en Vanitatis.com: «mi forma de hablar quizá sí sea un poco pija», aunque aclaraba: «no me gusta nada su definición [de «pijo»]en el diccionario. No me gusta identificarme con una persona que sólo tiene valores materiales».
Y es que los miembros más puristas del colectivo siguen creyendo que siempre hay otros que se merecen más que ellos el calificativo. Lo demostraba en conversación con esta periodista Flavia, vecina de La Moraleja: «Por una parte estaría la gente normal: encantadora, sencilla, inteligente... Se les podría llamar ‘pijitos’, siempre en el buen sentido de la palabra, puesto que al tener dinero les gusta comprarse ropa de marca, tener buenos coches, ir a sitios de moda... Por supuesto, suelen tener un interés alto por la cultura. Éste es el tipo de gente con la que me relaciono, gente normal que vive en un barrio residencial de gente adinerada». Por otra parte estaría lo que Flavia denomina «gente de palo», «los que van con el ‘o sea’ por delante, gente intelectualmente muy raspadita, que se mete todo tipo de mierdas en el cuerpo. A éstos ya se les puede llamar ‘pijos’». Vaya lío.
Contribuye a aclarar la cuestión Manuel Ramallal, que ha estudiado a las tribus urbbanas. Para él, lo que distingue a los nuevos pijos son: «sus consumos ostentosos; su forma de vestir entre lo elegante y lo hortera, donde prima la visibilidad de la marca como signo de un elevado estatus económico. Frente a ellos, los miembros más nobles de las clases acomodadas se presentan más preparados culturalmente y con un gusto más elegante y refinado respecto al que poseen los que ellos consideran como advenedizos. Los ahora denominados ‘nuevos pijos’ van siempre algunos pasos detrás de estas clases más privilegiadas económica y culturalmente, a las que nunca llegan a alcanzar por la tremenda capacidad de transformación sociológica que experimenta el gusto culto frente al inculto como seña de identidad».
De hecho, podríamos incluso hablar del pijo-héroe, ese modelo inalcanzable al que muchos nuevos ricos aspiran a parecerse. Si Jaime de Marichalar representa en España el súmmum del chic aristocrático, Alejandro Agag es el epítome del burgués chic, el pijo-héroe, el modelo. Agag, hombre discreto donde los haya, ha visto cómo, en las últimas semanas, su nombre se publicaba cada dos por tres en todos los periódicos por su amistad con algunos de los implicados en la trama de corruptelas que ha salpicado al PP.
De uno de sus principales protagonistas, Francisco Correa (testigo de la boda de Agag con Ana Aznar), escribía Lucía Méndez en El Mundo: «Su pinta lo delataba, con el pelo engominado y los rizos en la nuca. No era un pijo, ni mucho menos, pero sí quería ser uno de ellos y vivir como ellos, veranear en Marbella, navegar en yate, conducir un deportivo y casarse con una mujer rica. Todo ello lo consiguió, e incluso más». Todo, menos ser pijo-pijo, claro, porque eso no se aprende, se mama.
Susana Campuzano, directora del Programa Superior de Gestión de Empresas del Lujo del Instituto de Empresa y autora de El universo del lujo (McGraw Hill) cree que el auténtico pijo actual es, en realidad, un sujeto mayor de 30 años, una adaptación española del bobo norteamericano (bohemios y burgueses, según denominación del periodista David Brooks), gente que juega al pádel, va en Mini, utiliza camisetas de Custo y ropa hippiosa y ha cambiado Marbella por los viajes de aventura. Respecto a los adolescentes, explica, «no tienen gustos tan exquisitos, están muy mediatizados y utilizan marcas como Tommy [Hilfiger] que les prometen personalización e individualismo».
Dentro de la catalogación que el sociólogo y catedrático de la Universidad de Deusto Javier Elzo ha realizado de los jóvenes españoles (El silencio de los adolescentes, Ed. Temas de Hoy), los nuevos pijos estarían a medio camino entre el grupo de los institucionales ilustrados –afines a CiU o al PP, satisfechos de la vida, bien avenidos con sus padres, consumidores moderados de drogas, más religiosos que la media, confiados en las instituciones...– y el de los libredisfrutadores, gente de alto poder adquisitivo para quien lo esencial de la vida es andar por libre y pasarlo lo mejor posible. Para Elzo, «el pijo recoge del institucional ilustrado unos aires de marisabidillo y de pitagorín, máxime si adopta un look engominado y se viste con detalles arcaicos. Pero al manifestarse como pijo, adopta el desenfado del libredisfrutador y, si tiene dinero –lo que sucede con frecuencia–, puede tener comportamientos que le asemejan a él, por ejemplo, el consumo abusivo de alcohol y, sobre todo de ciertas drogas (cocaína, éxtasis...)».
También puede ocurrir que usted tenga un hijo pijo creyendo tener todo lo contrario. A lo largo de los últimos años se ha producido una diversificación que, según la muy particular visión de Ana M. Vigara –autora del capítulo Cultura y estilo de los «niños bien»: radiografía del lenguaje pijo que se incluye en el obra El lenguaje de los jóvenes, del catedrático Félix Rodríguez–, ha dado lugar a tres subgrupos: los pijos-pijos, los pijos malotes y los pijos alternativos o pseudogrunges. Los primeros serían la versión actualizada del pijo de toda la vida, los segundos vendrían a ser la sección pija de los fiesteros, y los últimos, los eco-pijos, esos chicos cuidadosamente descuidados que se declaran antisistema.
PALABRAS Y «PALABROS». «Que es que paso de ti, tío, o sea, que es que paso..., o sea... que yo no soy una guarriplás cualquiera...». Si algo ha quedado más que demostrado gracias a diversos estudios –como el exhaustivo de Ana M. Vigara– es la gran influencia de los pijos en el lenguaje. A su característica afectación debemos múltiples expresiones como «ideal de la muerte», «súper», «guachy», «cari», «finde», «te lo juro que te mueras», «mola mazo», «churri», «urba», «porfa»... que han acabado por infiltrarse en el habla coloquial general (la extendida utilización del prefijo «súper» es un ejemplo). Según Félix Rodríguez, «como cualquier grupo social juvenil, los pijos dejan sentir su influencia, y pienso que cada vez más creciente, en el lenguaje juvenil en general». Este lenguaje efímero y que el pijo suele reservar para las situaciones informales, lo ponen en circulación, según el experto, los más jóvenes del grupo, los adolescentes.
¿Es un drama tener un hijo pijo? Si le despluma porque se convierte repentinamente en un comprador compulsivo de polos Ralph Lauren a 90 euros cada uno (o de camisetas de Custo, a 80 cada una), le pasa unas facturas de móvil mensuales superiores a los 300 euros y le pide 500 euros para salir el sábado, tal vez deba reajustar su presupuesto. Pero, por lo demás, este tipo de adolescente cumple con muchos de los requisitos del hijo que todo progenitor de perfil conservador quisiera tener («soy hija ideal de la muerte», ilustra Flavia). Además, como explica Pipo, «soy pijo porque es como me han educado. Mis padres no podrían verme de otra forma. De hecho, seguro que me dirían algo si un buen día apareciese con un pendiente...».
El proverbial aspecto de formalidad y recato propio de los pijos convencionales, puede dar a los progenitores la impresión de que sus hijos están a salvo de las tentaciones propias del entorno adolescente. Pero no es así. Según el estudio Salir de marcha y consumo de drogas publicado por el Ministerio del Interior en el marco del Plan Nacional sobre Drogas, es precisamente el subgrupo de los pijos vinculado al consumo de cocaína. El estudio detectó, en Bilbao por ejemplo, la existencia de grupos de jóvenes de algo más de 17 años con buen poder adquisitivo y que sale todos los fines de semana, y que consumen «una considerable cantidad de cocaína, con o sin alcohol».
Ir de pijo por la vida también entraña el riesgo de caer mal, especialmente a los miembros de otros sectores juveniles. Ese sentir llega a convertirse en odio cerval por parte de los más radicales. Como muestra, la letra de una de las canciones del grupo musical Gigatrón: «Sufrirás, pijo, morirás. Potarás cuando te taladre con mi guitarra de flecha». Para Ramallal, «la ambivalencia con que las clases populares ven a los pijos hace que, por un lado, recelen de ellos al considerarlos traidores a su condición social media y, por otro, los vean con cierta envidia debido a su nueva capacidad económica».
Los pijos son rechazados por su consumismo, su afectación y su superficialidad, su actitud poco comprometida, su conservadurismo y su clasismo. Ellos, por su parte, creen que lo que despiertan es envidia por sus posibles. Lo explica Carlos, un chico de 18 años: «Los pijos tenemos un gran problema que es la envidia, el odio, el desagrado que generamos».
De ahí que Carlos se quejara amargamente en Moraleja.net de que en su barrio (El Soto de la Moraleja), los bakalas se dedicasen a atracar a pijos, a llevarse sus relojes, sus móviles y hasta sus bufandas, guantes y polos. Pipo, por su parte, cree que «ser pijo en ocasiones es bueno y en ocasiones malo, como todo en la vida. ¿Tú crees que somos diferentes porque nos guste el padel o vistamos de marca? Yo te aseguro que soy de lo que la gente llama ‘pijo’ y no me considero superior ni al heavy ni al bakala. Aunque es cierto que este tipo de gente normalmente es grosera y sin educación, ya que se meten con los pijos, pero casi nunca llega la sangre al río».
¿Que qué ha hecho usted para merecer un hijo así? Pues sencillamente eso: nada por evitarlo.
ENTREVISTA | OLIVIA DE BORBÓN VON HANDERBERG
"Si eres pijo de cuna, siempre queda algo"
Según el filósofo Salvador Pániker, un enamorado de las niñas bien, “la mezcla de limitación intelectual y candor le da a la pija una extraña seguridad en sí misma”. A esta peculiaridad habría que añadir otros rasgos distintivos como la gangosidad fonética –estoy superfataaaal– y un sentido innato de la elegancia que se manifiesta en un look divina de la muerte. Consciente del estereotipo, en un primer momento Olivia de Borbón von Handerberg (Londres, 1974) rehusó amablemente aparecer en Magazine representando a los nuevos pijos. “Creo que no soy la persona que estás buscando. Mis amigos me llaman ‘la princesita macarra’; incluso paro a los taxis con un silbido”, se excusó la hija primogénita de los duques de Sevilla, Francisco de Paula de Borbón –primo segundo del Rey– y Beatriz von Handenberg. Pero lo dijo con la boca pequeña, y al segundo intento accedió a reencarnarse en dos tipos de pija: la tradicional y la alternativa. Probablemente, esta “modelo de la nobleza española”, empresaria de moda, ex concursante de tv y actriz vocacional esté a caballo entre ambos registros. Tantas ocupaciones le impidieron acabar Empresariales y Bellas Artes.
Aunque su paso por el reality show La Granja le dio cierta notoriedad, nadie parece reconocerla cuando entra en la cafetería donde hemos quedado, en el madrileño barrio de Chamberí. Acude a la cita en plan superfataaal, moqueando por culpa de un resfriado, con el pelo empapado (acaba de practicar spinning en un exclusivo gimnasio) y envuelta en uno de esos abrigos impermeables que recuerdan a un saco de dormir. Había pensado saludarla con un “o sea, te veo esssstupenda”, pero me lo callo. El resto de su vestuario oscila entre lo pijo-punk y lo bo-bo (bohemio-burgués): pantalones de Mango, pañuelo de estilo palestino, llavero con una corona real y una cruz de color negro, pulseras solidarias, deportivas All Star negras estampadas con una calavera… Pija, pero no tanto, en su muñeca lleva tatuada una flor de lis (símbolo borbón).
Actual pareja del torero Sebastián Palomo Linares junior –“él es mucho más pijo que yo”–, Olivia pide un té para entrar en calor y, antes de la entrevista, accede a responder a un test pijo que circula por Internet. ¿Resultado? Un 39% de pijismo. “Quizá soy más pija de lo que pienso y menos pija de lo que la gente cree”, reconocerá con un tono de voz candoroso y algo infantil, en la frontera de lo gangoso.
P. Olivia Enriqueta María Josefa de Borbón von Handerberg… O sssea, tu nombre es como superpijo, ¿saes?
R. Sí, suena pijo, pero yo soy Olivia a secas. Enriqueta y María Josefa eran los nombres de mis dos abuelas.
P. ¿De qué forma te ha condicionado apellidarte Borbón?
R. A veces la gente te prejuzga por ello, y a mí eso me molesta muuuuucho. Se creen que soy una niña de papá, que me sobra el dinero y que no tengo que trabajar. Y no se dan cuenta de que la vida no es fácil para nadie, y menos en estos momentos.
P. ¿El pijo nace o se hace? ¿Llevas el pijerío en la sangre?
R. Supongo que si lo eres de cuna siempre queda algo, pero creo que también puede hacerse. En mi familia, ninguno de los tres hermanos lo somos.
P. Supongo que por tus venas corre sangre rojigualda, ¿no?
R. ¿Rojigualda? ¿Qué es eso?
P. Me refiero a los colores de la bandera española…
R. ¡Qué paleta soy! Pues no. Yo soy patriota, pero me considero ciudadana del mundo.
P. El Diccionario de argot de Julia Sanmartín define la palabra pijo como “persona cursi y con recursos económicos”.
R. Yo soy más bien macarrilla, aunque haya tenido una educación del más alto nivel. ¿Con recursos económicos? Los que me proporciona mi trabajo. Bueno, a veces tengo que pedir dinero a mis padres a fin de mes, como todos los jóvenes, creo.
P. Ejem… ¿Te criaste en un lugar llamado Pijolandia?
R. Sí, la mía fue una infancia entre algodones. Mis hermanos y yo celebrábamos nuestros cumpleaños en el Club Hípico y esas cosas, con vestiditos hechos a medida. En realidad sigo siendo un poco niña: todavía duermo con James, mi osito de peluche.
P. ¿Tuviste nani?
R. Hemos tenido seño toda la vida. La que nos cuidó de niños se llamaba Pilar. Luego, toda la familia nos trasladamos a Miami (EEUU), cuando mi padre montó el Miami National Bank. Hasta que mis padres se divorciaron y yo, con 12 años, regresé a España con mi padre. A partir de entonces, se encargó de mí una nani filipina, Carmencita. La adoro.
P. Mucha educación de alto nivel y mucho internado suizo, pero tu trayectoria como estudiante ha sido errática…
R. Mi adaptación a los colegios privados españoles [el Santa María de Rosales y el St. Ann's School] no fue fácil. En el St. Ann’s se reían de mí porque hablaba con acento americano; tuve que aprender a hablar inglés con acento español, a vestir jerseys con hombreras y a calzar zapatos del 38 como la mayoría de mis compañeras, aunque yo tenía un 36. Quería ser como las demás, pero nunca lo lograba del todo. Como mi padre viajaba mucho entonces, yo hacía muchas pellas, hasta que me expulsaron. Por suerte, a los 16 años me mandaron a un internado suizo, el St. George’s School. Todas veníamos de buenas familias, pero me junté con las más gamberras… y al año siguiente me invitaron a no volver.
P. Porfaplís, júrame que nunca juraste por Snoopy y ahora no juras por Dolce (y Gabbana), que tus mejores amigos no se llaman Coco, Piluca o Borjamari y que Tomy Hilfiger nunca fue tu gurú espiritual…
R. Yo he jurado por Snoppy en el cole, pero en plan de risa; te aseguro que por Dolce no he jurado en la vida, ni por la cobertura de mi móvil. En mi agenda probablemente habrá algún Borja. Y en cuanto a mi gurú particular, durante un buen tiempo lo fueron Jim Morrison [The Doors] y Robert Smith [The Cure].
P. ¿Qué distingue a un verdadero pijo de un pseudopijo?
R. El pijo de quiero y no puedo exhibe un montón de marcas y habla continuamente de lo que tiene. Si has disfrutado de ciertos bienes materiales toda la vida no necesitas hacer ostentación de ello. Y luego está ese acento de huevo en la boca que a mí, en el fondo, me hace mucha gracia.
P. Has dicho: “Yo sé que soy muy buena actriz, pero mi apellido me cierra puertas”.
R. Sí, es muy puñetero darte continuamente contra una pared. Mi vocación, desde muy niña, es ser actriz. Pero como en España no me daban la oportunidad me fui a Nueva York y estudié durante dos años en el Actor’s Studio. Me pagaba las clases con lo que ganaba por los desfiles de moda.
P. ¿Qué tienes de Paris Hilton?
R. Tengo tres perros, pero no son chihuaha, son carlinos. Y no me importaría tener su cuenta corriente. La conocí una vez en Nueva York, desfilando para el mismo diseñador. Supongo que, en realidad, no es tan frívola como aparenta. Ha conseguido su propio mini imperio, y para eso tienes que tener más de dos dedos de frente.
P. Leí que el perro carlino “fue creado para ser mascota sin ningún objetivo de trabajo”… ¿En qué te pareces a tus perros?
R. Bueno, también se les conoce como los perros de la sabiduría… Te aseguro que yo no paro de trabajar. Desde hace dos años dirijo, junto a mi socia Ximena Topolansky, el estudio de moda y estilismo ByT Factory. Diseñamos y producimos para otros; desde un spa a una camiseta de promoción pasando por un uniforme de un hotel.
P. Llevas casi dos años saliendo con Sebastián Palomo Linares. ¿La pija es el mejor complemento del torero (o viceversa)?
R. Pues no lo sé, es el primer torero con el que salgo, y no soy nada taurina. Sebastián es un torero atípico: empezó en los toros después de terminar dos carreras, Empresariales y Derecho. Sinceramente, él es mucho más pijo que yo.
R. ¿Cómo te imaginas tu boda?
R. De momento no pensamos en ello, aunque a esta edad me imaginaba casada y con tres niños, como casi todas mis amigas. Si se diera el caso, haría dos ceremonias: una tradicional, vestida de princesita, y otra más canalla, en Las Vegas.
P. Tu madre es una gran coleccionista de ranas. Me pregunto si tú eres la Borbón pija que salió rana…
R. Sí, me siento muy identificada con esa frase.
LOS MÁS MEGAPIJOSSSS
1. Tamara Falcó.
Hija de Isabel Preysler y el marqués de Griñón. 27 años. Presume de bolso Hermès (regalo de su novio estas navidades).
2. Ana Boyer.
Hija de la Preysler y Boyer. 20 años. Dicen que a su padre no le gustaba verla en las revistas. Ya ha hecho posados.
3. Álvaro Muñoz Escassi.
Jinete. Tiene un hijo con Lara Dibildos. Mujeriego. Vividor. Tiene problemas con la fidelidad.
4. Rafael Medina.
Duque de Feria, hijo de Naty Abascal. 30 años. Empresario. Clásico. ¡Que sería de él sin su blazer azul marino!
5. Colate.
Marido de Paulina Rubio. 36 años. Fiel a su peinado del colegio (y a vestir camisas blancas de cuellos enormes).
6. Alejandro Agag.
Empresario. Casado con Ana Aznar. 38 años. Curtido en el Partido Popular Europeo. Pijo de los de toda la vida.
7. Gigi Sarasola.
Empresario. 42 años. Se llama Fernando pero, como su amigo Colate, se aferra a su sobrenombre de la pandi.
8. Carla Goyanes.
27 años. Buena estudiante, mejor hija... Falla al elegir novio (la que lió con Fran Rivera). Es de las que mueven el pelo.
9. Kitín Muñoz.
Aventurero. 50 años. Casado con Kalina de Bulgaria. Primer ejemplar patrio de bobo (pijo con rollo bohemio).
10. Simoneta Gómez-Acebo.
40 años. Discreta. Sobrina real. Pijismo genético. Ni rastro de gangosidad fonética.
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M A G A Z I N E
Domingo, 22 de febrero de 2009 491
Pija-pija: 17.577 € Olivia de Borbón viste pantalón beige Tommy Hilfiger, 120 €. Camisa blanca CH Carolina Herrera, 120 € aprox. Chaleco técnico CH Carolina Herrera, 280 € aprox. Cinturón cámel CH Carolina Herrera, 140 € aprox. Suéter verde caqui Ba&Sh, 180 €. Alpargata de cuña Castañer, 165 €. Fular gasa estampado leopardo Louis Vuitton, 180 €. Bolso Birkin Hermès, 5.300 €. Reloj modelo Tank Americano Cartier, 5.950 €. Anillo Helena Rohner, 123 €. Pendientes oro blanco y brillantes Suárez, 4.084 €. Sus tres perros carlinos: Polo rojo para perro CH Carolina Herrera, 80 € aprox. Correa (180€), collar (165 €), llavero (205 €) y cinturón (205 €), todo de Louis Vuitton. Correa CH Carolina Herrera 100 € aprox,
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